Calor, mucho calor. Eso no era una estación, era una sauna. Gente subiendo y bajando en los trenes. Algunos sin equipaje, otros con los recuerdos recientes a cuestas. Sonrisas, frases cortas, miradas, algunas furtivas, otras cómplices, amenazantes, más la distorsión anunciando la llegada de un nuevo tren con su respectivo destino. Te empujo, me empujas y nos empujamos. Pasas tú. ¿O paso yo? Las señoras primero. Primero después del último de los primeros. ¡No! Ahora a eso se le llama de muchas formas, se le llama… no me acuerdo, y no quiero acordarme. Me incomoda tu contacto, y a ti el mío. Nos miramos y no nos gustamos. ¿Hemos llegado aquí para encontrarnos y no gustarnos? Sí. No. Qué más da. A ti parece que tampoco. Vistes ropa ligera. Es verano. No sudas. ¿Porqué yo sí? He corrido mucho para llegar hasta aquí y ahora nos empujamos. ¿Te molesta mi sudor? A mi más. Será que no me parezco en nada al chico que ves todos los días en tu anuncio preferido. Tú tampoco a la que he visto hace unos minutos en el escaparate de la tienda de lencería. Me miras y te sorprende que mueva los labios. “Transport, motorways and tramlines”. Intentas descifrar lo que estoy diciendo y por supuesto no entiendes nada. Yo tampoco entiendo lo que dicen mis labios. Fonética y estética está peleadas conmigo. Hube, estuve y destruye. Distancias cortas, largas, milésimas, centésimas. Ninguna aproximación a ti es buena. ¿Por qué debería ser mala? No me mires así. ¡Esboza una sonrisa! ¿No lo he hecho yo ya? Será este maldito calor, sigo sin parar de sudar.
Ahora se interpone entre nosotros un joven alto y bien parecido. Resultará que yo no soy joven, ni alto ni bien parecido. Al menos el no está sudoroso. Empiezo a pensar que soy el único que suda aquí. Lo miras a él cómplicemente. De mi ni te acuerdas. “You know, you know where you are with, you know where you are with”. Presencio mi sueño el cual ya no es mío. El te ha mirado ya dieciocho veces. A ti no te importa. Cruzas de nuevo una mirada conmigo. ¿Esperas que luchen por ti? Sigo siendo el de antes, no se si soy el de ahora. “If language were liquid, It would be rushing in”. Tu mirada pide auxilio pero estás atando bien la soga. ¡Qué dulce es vivir en los pronombres! Maldito adverbio en el que me estoy convirtiendo.


¿Has pensado alguna vez en escribir un libro? Sería fantástico. Aunque sabes que yo a veces no he compartido algunos de tus "post musicales" debo reconocer que los Retazos me tienen enganchada. Son geniales, aunque algunos desconcertantes. Intento incluso leer entre líneas ¿debería? por si acaso he vuelto a releer el retazo sexto...
un saludo desde el silencio de una anónima soñadora...
Tus retazos... describen detalles... que en algún momento todos hemos vivido... incoscientemente... pero no caemos en el detalle... de recordarlos... tan a la perfección...
Genial... como siempre...
Besitos!
como siempre...muy bueno el cierre, además. no soy la única que digo lo del libro!
jejeje. te veremos escribir en los lugares más insolitos.
esas estaciones...son un infierno lleno de experiencias.
saludos!
laura
Que calor dá leerte...
Empiezo a sentirme fuera de lugar comentando aquí. Soy el único chico entre lectoras asiduas. Que por cierto, quizás sean las mismas que en la próxima parada se queden mirando al guaperas que entra, mientras los mortales contemplamos la escena.
Pero quién soy yo para hacer juicios así, si soy peor que ellas...
... y el calor que debe dar oírlo...