Mis más sinceras condolencias. Ayer pasó usted a formar parte de toda una pléyade de mentecatos. Verme en el espejo era mostrar esa frase tatuada en mi frente.
Había estudiado cada uno de los elementos que forman la sintaxis de los acontecimientos acaecidos en mi vida. La dejadez en mis responsabilidades. El aumento del tiempo vacío. Las marionetas de mis aptitudes. Todo ello, aderezado con no tener ningún tipo de aliciente. Pasando el discurrir de los días, el envejecimiento de mis actos. Instruido en la mediocridad. Abanderando de la necesidad de un cambio permanente, el que me llevara lejos de todo lo conocido. Saber que fichaba en el reloj biológico de las horas de sueño, la salvaguarda del hastío existencial, y al despertar empezara la aventura de las aventuras. Recorriendo caminos inconexos, simulando estabilidad en la cuerda floja. Intuyendo que caer a un lado u otro dependería del ingenio o de la diosa fortuna. Interiorizar mi nuevo yo desde las ráfagas que llegaran desde fuera de mi conjunto. Arrojarme al vacío de lo intuido, de lo esperado, de lo no vivido. Acercarme al mundo sin pisarlo, levitando en él. Yuxtaponiendo el tiempo sobre los espacios delimitados. Dejar de criminalizar los segundos para no redimirlos en parajes inhóspitos, mis lugares preferidos, los cuales están encerrados en las noches solitarias. Emitir un influjo que sea imperecedero y rehacer un personaje agotado en una obra inacabable. El autor se cansó de ella, el actor principal se ve incapaz de improvisar sobre el texto y el público se ha convertido en el apuntador. Ya no queda ninguna butaca, la sala ha ido reduciendo el aforo y al final no se sabe si el actor está sentado mirando el escenario vacío.
Sin saber quién eres tú. Ignorando tú existencia. Desconociendo que serías capaz de llevarme al cielo. Murmurando tu nombre, el cual no conozco y he gritado mil veces. Sin presagiar tú visita, relámpago ardoroso que azota mis cimientos. Evitan la valoración de un simple instante. Alimentando la curiosidad como un niño, fuente inagotable de sorpresas y repitiendo el mismo juego como si fuera la primera vez que jugamos.
Anhelando lo incierto.


Hola!! La verdad es que hará una semana que, de pura casualidad, encontré tu blog y en fin.. espiando un poquito, vi el exquisito gusto musical que tenés: Radiohead, THE SMITHS!!!!, The Strokes, REM, Rufus Wainwright.. =D
Bueno, jaja.. era para decirte que me gusta muchio el blog y que cada tanto me doy una vueltita por acá a ver que hay de postre para escuchar =)
Saludos!
Encantado de conocerte, molas.
¿Y cómo no te había leído yo antes?
En fin, Felices fiestas a ti también!!
Leo tu mirada entre las letras.
Como todos tus retazos, impresionante.
A veces nos cuesta admitir que ciertas frases podrían corresponderse también con parte nuestras vidas, incluso cuando intentamos engañarnos "simulando" lo que está bien.
Anhelo lo incierto sabiendo que posiblemente, cuando pase a ser cierto y conocido anhele el pasado.
Felices Fiestas.
Creo que… el pasado… nos trae momentos… de alegría o tristeza… al recordarlos… y el presente… nos hace sentirlos… según como nosotros mismos lo queramos... pero el futuro… es siempre incierto… sigue anhelando… anhelando lo incierto…
Feliz Navidad...
Besitos...
"Rehacer un personaje agotado en una obra inacabable".
Espero que eso signifique que queda mucha obra por conocer. Felices fiestas. ¡Nos vemos!
desgraciadamente el sueño suele
superar la realidad
solo hay que intentar llegar a un acuerdo
entre sueño y realidad
intentar el equilibrio...
Un saludo de....Noc_
"Verme en el espejo era mostrar esa frase tatuada en mi frente."
...
He regresado, y creo que esta vez tardaré en marcharme de nuevo así, sin avisar.
Felices fiestas y gracias, una vez más.
Besos.