¿De qué materia están hechas las cosas para que puedan transformarse?
Todo esto me viene a la cabeza por un simple objeto, un libro. Perdí un libro, bastante caro, hace unos meses. Además lo perdí en una ciudad que no es la mía. Y para no que no olvidara su perdida al ser una edición cara, dejé en casa la portada que ponen sobre la tapa dura, la cual veo cada día. A eso le añadimos que la perdida la relacionábamos con un viaje el cual supuso otro tipo de pérdidas. Había llegado a la página ciento y algo, y el libro me resultaba fascinante. Un ensayo literario en el cual destaca un valor sobre todos los demás, un amor desmesurado hacia la literatura. Más que el mero análisis literario, aunque habla más de autores y la importancia de estos en la historia de la literatura, emana, rebosa por todos lados una idea imperante, lee, lee, lee. La literatura es maravillosa y no puedes perder ese placer.

Más de una vez había pensado en volver a comprármelo, pero la asociación de ideas a la que me llevaba me lo impedía. Saber que algo placentero se podía transformar en algo doloroso me impedía una y otra vez ir a la librería de turno y adquirirlo.

No llevaba ni dos horas de este nuevo año cuando me lo regalaron. Sí, en plena noche vieja. La persona que lo hizo sin haberle yo explicitado absolutamente el significado interior del libro, sabía lo que significaba para mí. Sabía que me encantaba pero formaba parte de una herida. Sabía perfectamente que hasta que la herida no se cerrara no lo volvería a comprar. Lo que hizo fue sencillo y maravilloso, transformar el significado, elevarlo a otro plano, aniquilar su parte dolorosa y reafirmar todo lo que de hermoso puede contener un buen libro. Pero sobre todo hizo lo más bello, saber que cuando estoy leyéndolo tengo algo que es suyo, aunque ahora sea mío, y además con ese placentero defecto que produce sobre mí, transformar lo anodino en extraordinario, y el dolor en pasado fructífero.


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MI MORENA

Mi morena, se te mete en el cuerpo
Cómo los granos de arena,
En la marea llena,
Se mueve, te pica, tú bailas
Se mete de nuevo en el agua y salpica
Las cosas de mi morena

Te cambia, por vida la pena
Y te la cambia por nada, mi morena

Tú ya lo sabes, yo lo que quiero es enchufarme en tus venas,
Llegar al rincón donde se esconde la pena,
Y echarle sol y sal … y oye morena
yo lo que quiero es enchufarme en tus venas,
Llegar al rincón donde se quita la pena, mi morena

Lo mismo, con las uñas te acaricia,
Te araña con las yemas,
Te quita la pena,
Suave por las rocas se desliza,
Tu corazón en su boca, no te avisa.
Tu abres las puertas, y ya lo sabes ya lo notas,
Todo está lleno de cosas,
Las cosas de mi morena.

Yo lo que quiero,
Yo lo que quiero es enchufarme en tus venas,
Llegar al rincón donde se esconde la pena,
Y echarle sol y sal … y oye morena
yo solo quiero es enchufarme en tus venas,
Llegar al rincón donde se quita la pena,

Tú abres la puerta, ya lo sabes ya lo notas,
Todo está lleno de cosas,
Las cosas de mi morena.

Y oye morena, me enamoré, ni me enteré,
Mira mis ojos, oye morena, no tengo pena,
Yo me enamoré.
Mira mis ojos, oye morena
No tengo pena, yo me enamoré.
Mira mis ojos, oye morena, cositas buenas.
Mira mis ojos, tú ya lo sabes morena,

Y oye morena, me enamoré, ni me enteré, no se que fue,
Mira mi, mira mis ojos.